lunes, noviembre 26, 2007

Con el agua cortada (no de esa, jejeje... de esa hace meses!)

¿Y quién dijo que los unicornios no existían?

¡Hola gente normal!

Qué rica comenzada de semana, hablé con Gomila y Pato B. por MSN un ratito el Fomingo. Hace siglos que no hablaba con Gomila. Se quiere ir de intercambio por un semestre a Alemania me contaba.

Hoy hablamos con Russell por teléfono, desde la semana pasada que teníamos mala onda acumulada porque no les avisé que iba a hacer unos pilotos (lo que uno hace antes de un experimento, para cachar si las ideas de uno valen hongo u oro). Pero resolvimos la cuestión "pan, pan, vino, vino", Felipe style. ¡Déjen tranquilo al estudiante de doctorado POR FAVOOOOOOR! Sacándose la cresta trabajando ultra lejos del universo conocido y hasta con el agua cortada el pobre (de ambas, pero del H2O hace tres días).

Pero por suerte llovió (y caleta, vamos por segundo día ya) y el plástico que cubre el frente de la casa ha servido para juntar el precioso líquido vital (onda, sonando ultra alquimista al peo) para todo tipo de labores domésticas. A todo esto, creo que he comprobado lo buen dueño de casa que puedo llegar a ser: Obsession Power!



En estos días tras la muerte de Pichichu (que estuvo pa' película gore), hemos reiniciado actividades shientificash con los cuervos de mierda. En un par de días terminé un par de pilotos (uno de ellos será de hecho un grupo Control pa' un experimento, así que piola) que me dieron bríos para seguir en esta isla sin sentirme con infinitas ganas de volver a la "sana" civilización.


Encontré en el Flash card de la cámara digital las últimas fotos que le saqué a Pichichu jugando con Kericú (que volvió a pedigüeñear a nuestra casa) y un par de las cuales me había olvidado por completo:

Otro bebé gecko (posiblemente una hembra) me visitó la otra noche mientras trabaja organizando papers en los nuevos archiveros. Tuvimos una sesión de fotos al desnudo que quedaron pulentas. Aquí agrego las mejores. Pa' que vean que hasta le saqué las medidas a la preciosura.



Ah, by the way Tamas: Es la especie casera introducida Hemidactylus frenatus (House Gecko).

Otra lagartija se vino a hacerse la linda en la mañana siguiente y le saqué unas fotos pa' que no weviara más.


Alex llegó una noche con una nueva mascota pa' la casa. Pero como era comestible, ocurrió una de esas secuencias típicas que son atractivas a la inefable realización de la Ley de Murphy al estilo Animaniacs: Buena idea, mala idea.


La polola de mi socio (sí, volvieron por n-ésima vez), le convenció de que en vez de meterlo a la olla ipso facto y degustar del cangrejo más grande del mundo (Cangrejo de coco), era buena idea darle de comer en la jaula por unos días pa' que creciera. Yo miraba todo esto con la media cara de aweonado incrédulo (o sea que no podía creerlo). Al día siguiente, el cangrejo amaneció muerto en la jaula. Se murió de pena. Mala idea. Fin de la moraleja.

Hoy por estar encerrado por la lluvia, ultra apestado por no poder poder tomarme una ducha helada como la gente (porque no hay agua potable), decidí terminar el librero que había dejado a media terminar antes de la lluvia. Quedó piola, pero aprendí cómo hacer uno mejor pa'la otra, jejeje... perfeccionista rctm. Ese soy yo.


La semana pasada recibí de mis primos Yoana y Cristián estas fotos rewenas de Tomás, el superviviente. Está más lindo el cabro chico. Increíble lo bueno pa' sonreír que es. Me encantaría conocerlo luego.



La familia no deja de sorprender. El estreno de la nueva obra Alicia en la Frontera estuvo increíble al parecer. Me dijeron que la obra se pegó un salto cuántico y terminó pegada en el techo con las actuaciones. No saben lo contento que me puse.

Así que atentos USTEDES FANATICOS DEL TEATRO, si se realmente se dicen cultos de la wea parafernálica teatrera, pues sean valientes y vean teatro del weno, con actores con Síndrome de Down (nada que ver, el que yo diga esto nada tiene que ver con que mi hermana actúa en la obra...).


Ya po. Eso sería. ¡Hasta la próxima!

jueves, noviembre 22, 2007

Re(al)lato

Es de noche, una Luna a media llenar ilumina el jardín que rodea una casa blanca cerca de una playa tropical. Un constante murmullo se transforma en oleaje a decenas de metros de un par de hombres que discuten. Uno sabe que debe conservar la calma y tomar una decisión rápida de entre muchas, que le alivie el dolor al otro. Al otro, y al animal que se arrastró más temprano esa misma tarde hasta los arbustos para esperar una muerte dulce que no le fue otorgada.

Una visión que no se olvida. Los ladridos de dolor que siempre le harán estremecer. Se pregunta: ¿Por qué fue a cruzar la calle justo cuando el auto pasaba?

Lo difícil es ver la sucesión del pasado. Los actos, que encadenados, efectuado uno llevó directamente a la ejecución del otro.
El hombre más bajo, el calmo, cierra los ojos tristes y cansados y recuerda que lo único que deseó cuando la perra fue atropellada era que hubiese muerto instantáneamente. El otro hombre, más alto, pálido y joven, lia un cigarro tras otro. Parece chimenea. Quiere darle fin al sufrimiento del animal. El calmo observa el sufrimiento del otro. Acepta.

No, esa no es una buena idea. No sé cómo inyectar aire en una vena para provocar un ataque cardíaco. Y los ataques al corazón son dolorosos.

No.
No tengo nada que en sobredosis la mate.

Tampoco quiero usar el hacha.


Mira, mejor consigue una escopeta. Es lo único que podemos hacer bien.


El joven le mira. Piensa un momento y otro. Se levanta, ya sabe a quién pedirle la escopeta y el cartucho. El otro se sienta con un libro en mano, le ve partir en el auto y se pregunta: ¿Cómo mierda llegué hasta este momento?
Suprime más lágrimas. La echará de menos. ¿Con quién hablaré en español cuando ya no estés?

No ha querido beber más leche con azúcar y paracetamol. Hasta le molimos antibióticos e ibuprofeno. Calentamos la leche. Le hice una teta de una bolsa para que pudiera tragar más fácil. Definitivamente esto debe ser lo mejor.


El hombre más joven se toma su tiempo. Como es tarde quizás le cueste encontrar a alguien que le preste su arma. La tristeza de dos hombres solos puede llenar un mundo de pena. El calmo intenta leer, quitar de sus pensamientos a la perra que está acostada sola en los arbustos.


Naces y vives solo. Cuando ves la muerte venir, te sabes solo, por ende te quieres alejar del mundo. Te quieres ir solo, porque es la única certeza que nadie te puede quitar.
El resto son puras ilusiones para olvidar la soledad de tu existencia.

El auto llega. Suspira y deja el libro, y el gesto es como un volver violento a la realidad que uno desea ver inmediatamente en los recuerdos y que teme vivir. Ve la escopeta en manos del otro. Un único cartucho. ¿Cómo puede este bello lugar convertirse en un infierno emocional?


Será mejor que lo hagas bien si lo piensas hacer. No falles.

Se ponen de acuerdo. Organizan el traslado al patio de atrás de la casa. El calmo piensa mientras el otro lia otro cigarillo y se presta a concretar lo que ha pensado hacer. Es por el bien de la perra, le oye decirse a sí mismo. Medita en que a él organizar no le cuesta nada mientras que el otro se ve perdido a veces. Por pequeños pasos nunca te pierdes, piensa el calmo para sí, las acciones pierden identidad cuando las desmenuzas y te concentras en cada paso.

A veces creo que soy inhumano por la frialdad con la que estoy vistiendo mis dudas, mis miedos.


La trasladan juntos. Se queja constantemente. Se inclina a darle un beso, un último cariño, las útimas palabras en español susurradas en sus oídos. Se miran el uno al otro y a la perra. Ella los mira a ambos, casi con esa mirada de los moribundos que comprenden que viven sus últimos instantes.
Discuten de nuevo. Al más joven le cuesta apuntar y disparar. Si no lo puede hacer le pasará la escopeta al otro.

¿Estás seguro? ¿No quieres esperar dos días más hasta que vuelva la veterinaria de Lifou?

No, ya ha sufrido bastante. Parece que pasasen eternos segundos. Finalmente, un estallido. Justo antes un suave lo siento envuelve de amor el instante de apretar el gatillo. Un asesinato se vuelve un acto de compasión.

Casi, porque algo está mal. El calmo se acerca preocupado.


Tráeme la maza. ¡Ahora!


El joven no comprende, no ve lo que el calmo sí. Se acerca, observa y sale corriendo. El tiro no ha hecho el trabajo. El calmo recibe la maza en las manos. Sin titubeos, se dice, por el bien de ella.

Una, dos, tres veces.

El movimiento cesa por completo.


La noche no pudo haber sido más sombría. Un recuerdo que une a dos hombres solos, pero que los mantedrá por siempre distintos.

Pichichu (QEPD 21/11/2007)

Esperamos que estés comiendo un buen filete en el cielo Pichichu. Te lo has merecido, te amamos mientras estuviste con nosotros. Hicimos lo que pudimos por tí. Ojalá haya consuelo para los actos de esta noche.

Algo terrible he aprendido esta noche: no importa cuantas veces intente lavar tu sangre, siempre la llevaré conmigo.


Tus amigos por siempre...

domingo, noviembre 18, 2007

Otra canción del momento

Rise (The Frames, album The Cost, 2007)

Breathing in the night
There's nothing else I'm needing now
The wind is at my side
And so you
Together we will rise
With all these words and promises we couldn't keep
Together we will fly
Above it all now
But sometimes we will fall
From the light
But it shines on us tonight
Together we will rise
Together we will rise
Surely its a sign now
That everything's in tune to some kind of higher plan
Yeah, surely it's a sign
That you were right
There's this secret line
That we've been denied
And we'll cross it here tonight
And together we will rise
And together we will rise
Sometimes we will fall
From the light
But it shines on us tonight
And together will rise
Past this light
And we'll cross it here tonight
And together we will rise

Relato


Atardece. Las nubes se aglomeran alrededor del Sol en el horizonte, un abrazo final antes de la inmersión y el comienzo de la oscuridad que trae a la noche.

Figuras aladas cruzan el cielo en grupos de cinco o más. Se graznan unos a otros al verse y reconocerse mientras vuelan, es una reunión especial. El Rey ha muerto y sus descendientes honrarán su partida.

Cientos de cuervos, familias completas encabezados por orgullosos padres y madres guían a sus hijos hacia una enorme Araucaria que se alza de entre los árboles de un pequeño bosque de Nothofagus y Agathis que colinda con la costa. Las olas rompen en el arrecife, a lo lejos. Varios cuervos ya posados en las ramas de tal enorme árbol giran sus cuellos para mirar hacia el horizonte océanico, el mar canta para ellos esta tarde.

Un enorme Dacrycarpus yace muerto a unos metros de la base la Araucaria donde los cuervos se han reunido. A pesar de que la luz disminuye, se distinguen las elegantes figuras de silenciosas aves posadas respetando las jerarquías de los Mayores. En lo más alto de la Araucaria un enorme cuervo cuyas plumas se han vuelto canas observa atentamente que todos respeten la solemnidad del momento y que el rito se realice tal y como le enseñaron sus ancestros.

Una vez seguro de que todas las familias hayan llegado, el anciano cuervo olfatea el viento. Las nubes están llegando, las palmeras a lo lejos comienzan a remecerse. Reúne todas sus fuerzas en un graznido especial que retumba por el bosque y se pierde en un eco en las lejanías de la selva frondosa.

El Rey yace frío sobre el tronco de Dacrycarpus caído, su cabeza está coronada por un hermoso lazo de flores blancas y rojas (macadamias y calistémonas). Los hijos y las hijas mayores de cada familia presentan sus respetos al difunto patriarca volando hasta él y depositando palitos y segmentos de hojas aserradas de Pandanus a su alrededor, en el suelo. La belleza de los instrumentos, la precisión con que fueron construídos llena de sentido el gesto, un momento lleno de propósito, con un barniz de estremecimiento. Los jóvenes reconocen que es un evento que ocurre una vez en la vida.

Una inmensa cantidad de herramientas se apila entorno al Rey. Un féretro digno de los Grandes Ancestros. Frutos de papaya han sido traídos por los hijos del Rey, son empujados por ellos hasta las cercanías de la gran pila de herramientas. Son para el largo viaje del patriarca hacia el Otro Mundo.

La luz ha desaparecido por completo. Un trueno resuena a lo lejos. La tormenta se avecina, grita el viento. Los cuervos se comienzan a juntar más en las ramas, se hace más y más difícil verlos por separado. Forman un coro majestuoso que comienza a graznarle al viento y a las nubes.

Algunas veces los graznidos son desgarradores, otras veces rítmicas y se unen como si constituyesen una sola voz. Los truenos se acercan, un relámpago que cae desde el cielo al mar es seguido por un tronar que supera el canto de las aves. Una gruesa cortina de lluvia se avecina desde el océano. El Anciano Cuervo sacude sus alas y sus plumas se erizan. El silencio se esparce de inmediato, el canto se extingue.

Las miradas se concentran en el difunto, rodeado por delicados instrumentos y frutos, y la corona de flores. Pareciese como si estuviese en un profundo sueño. Descansa hermoso, como jamás se le vió en vida. La muerte nunca había sido vista más bella.

La tensión crece. Los cuervos comienzan a inquietarse. Una sensación estática cruza el aire un segundo antes de que la luz caiga desde el cielo, dejándolos ciegos.

Un trueno retumba y los cuervos vuelven a graznar. El féretro está en llamas. El Rey ha partido y mañana los kagus cantarán las historias del difunto patriarca.

Las familias comienzan a abandonar la gigante Araucaria. La reunión ha terminado. Aún queda tiempo para volver a los nidos antes de que la lluvia los encuentre. En la negrura de la noche se pierden los hijos del Rey. Todos ellos. Pero sus graznidos persistirán en el tiempo y en la noche, se guardarán en silencio, para honrar al Rey que se ha marchado.

Buenas Noches Trópico de Capricornio.

Gonzo el Cuenta Cuentos, desde Nueva Caledonia.

viernes, noviembre 16, 2007

Baby Gecko






¡Chao loquillo, un gusto conocerte!

miércoles, noviembre 14, 2007

Looking back it was easy, easy, easy, easy


Holanda pos.

Escribo bajo los relajantes efectos del ron. Hace semans que no probaba gota de alcohol. Y ahora me fui en buena onda. Compré la mejor botella de ron pa' evitarme esos horribles cañazos del orto que siempre me cagan la onda el otro ☺ día.


Mundo freaky, me asusta volver al mundo real.

Me pregunto siempre si me tomarán en serio.

lunes, noviembre 12, 2007

La Caja de Pandora

Un extracto de Wikipedia.

En la mitología griega, Pandora (en griego antiguo Πανδώρα) fue la primera mujer, hecha por orden de Zeus como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego.

Prometeo decidió robar el fuego a los dioses y entregárselo a los hombres.

Zeus se enfureció y ordenó la creación de una mujer que fue llenada de virtudes por diferentes dioses. Hefesto la moldeó de arcilla y le dio forma; Atenea le dio su ceñidor y la engalanó. Las Gracias y la Persuasión le dieron collares, las Horas le pusieron una corona de flores y Hermes puso en su pecho mentiras, palabras seductoras y un carácter voluble.

Prometeo advirtió a Epimeteo de no aceptar ningún regalo de los dioses, pero Epimeteo no escuchó a su hermano y aceptó a Pandora, enamorándose de ella y finalmente tomándola como esposa.

Hasta entonces, la humanidad había vivido una vida totalmente armoniosa en el mundo, pero Pandora abrió el ánfora que contenía todos los males (la expresión «caja de Pandora» en lugar de jarra o ánfora es una deformación renacentista) liberando a todas las desgracias humanas (la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen, etcétera). Pandora cerró el ánfora justo antes de que la Esperanza también saliera.

Y corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido que aún les quedaba la esperanza. La hija de Epimeteo y Pandora, Pirra y su esposo Deucalión, hijo de Prometeo, fueron las dos únicas personas que sobrevivieron al diluvio que Zeus mandó sobre la humanidad para destruirla, en la versión griega del diluvio universal.

Tan machista parece la historia de los hombres a veces... me divierte pensar en aquellos que la inventaron, la contaron, y finalmente la escribieron. Hombres que nacieron de mujeres, necesitaron/probablemente amaron a sus madres, se enamoraron de mujeres (probablemente no todos) y sintieron la pena, el miedo del abandono, quizás hasta odiaron a sus exs...

Mujeres... lo mejor de la vida. Brindo por las mujeres.